Pastorela

Tunantes, reyes, bestias y ángeles.
Todos se acercan para ser testigos.
Un camello viejo se abre paso.
Quiere ver al dios, recreado sin fornicio.
Satisfecha su vista, arrima el hocico
para oler al ser divino.

No halla sorpresa ni milagro:
en medio del húmedo pañal
un niño yace llorando,
ignorando su destino.

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Dibujo: Gabriel, Texto:A.Buendía