Pequeño corazón en la tierra


Se esconde entre largas y finas agujas que por las noches causan los más terribles dolores humanos… y desea mezclarse entre las llamas que el sol forma cual guardián de un espacio que, con el tiempo, se vuelve amorfo y sin sentido.

En realidad, va por la vida creyendo que su estancia vale la pena, y que su deseo de trascendencia será recompensado con los murmullos y pensamientos humanos. Se equivoca: Es tan pequeño e insignificante que se pierde en la rareza cósmica… nadie lo ve… no aparece en ningún medio de comunicación... Ningún reportero le pide una entrevista… es un muerto andante.. ¡Además invisible! Si miramos con atención su mediocridad se vislumbra entre los poros de las algas risueñas, pero, es tan oscuro y vano que nos da lo mismo.

****
Imagen: Gabriel, Texto: Sabina Franz